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Marihuana Cultivo / Cosecha Secado y Curado

Cosecha Secado y Curado

Desde que el ser humano inventó la agricultura, la cosecha ha sido un tiempo de felicidad. El trabajo de meses se ve recompensado con los frutos de la tierra y las épocas de escasez se olvidan en la abundancia. En este mundo acelerado, lleno de coches y asfalto, los cañameros seguimos disfrutando de este acontecimiento. Cosecha tus plantas con cariño, entre volutas de humo y sin prisas, te lo agradecerán.

La cosecha del cannabis es muy sencilla. En resumen consiste en cortar los cogollos y secarlos. La calidad del producto final, sin embargo, dependerá de cómo se haga este secado. Cosecha, manicura, secado y curado son los cuatro procesos que, si se hacen bien, harán de fumar un gran placer.

Tricomas La técnica más sencilla para decidir cuándo cosechar, consiste en la observación atenta de los estigmas o pelillos que salen de las flores (también conocidos como pistilos). Los estigmas nacen blancos o rosados y, tras un tiempo, se marchitan y cogen un color marrón o naranja. Al mismo tiempo que los estigmas de las primeras flores se van marchitando aparecen nuevas flores con los estigmas frescos. Llega un momento en que ya no nacen nuevas flores y la mayoría de los pelillos tienen un tono marrón o naranja. Hay que cosechar cuando entre un 50 y un 90 por ciento de los estigmas se han marchitado. Este porcentaje depende de la variedad de cannabis. Cosechad algún cogollo al 50%, otros al 70% y el resto al 90%. Después sólo hay que probarlos y decidir qué porcentaje es más adecuado para la variedad cultivada.

Para secar la marihuana, colgad la planta boca abajo en un lugar oscuro, fresco, seco y ventilado. El secado durará de una a tres semanas dependiendo del clima. Secar bien la marihuana es fundamental para conseguir la máxima potencia. El curado, por otra parte, mejora el sabor de la hierba y logra que no rasque la garganta.

Cosecha Marihuana

En exterior, el momento óptimo para cosechar dura unas dos semanas. Cuando veas que la mitad de los pistilos tiene un color marrón o naranja, prepárate y vigila atentamente. La planta de marihuana alcanza su máxima potencia cuando entre un 50 y un 90 por ciento de los estigmas o pelillos blancos de las flores han perdido el color blanco y tienen un tono marrón o naranja. Está en el punto óptimo para ser recogida.

Como regla general, se puede decir que la marihuana cosechada con más pistilos blancos tendrá menor potencia y un colocón “mental” y alegre. Con más pistilos marrones o naranjas la hierba tendrá más THC (tetrahidrocannabinol) y el globo será “físico” y sedante. Esta regla no es, ni mucho menos, infalible y depende de cada variedad. Las sativas suelen ser estimulantes comparadas con las indicas, más relajadas y narcóticas.

Durante la semana anterior a la cosecha no hay que abonar la planta. Regadla sólo con agua para lavar los restos de fertilizantes. Esta simple medida mejorará el sabor de la hierba y rascará menos la garganta.

Al cosechar se puede cortar la planta entera o ir cortando cogollos conforme vayan madurando. A gusto de cada uno. Puedes cortar los cogollos superiores primero y dejar los más bajos para que terminen de madurar.

Manicura

Después de cortar la planta se deben quitar las hojas grandes que no tienen glándulas de resina. Hay quien corta estas hojas después de secar las plantas. Así, al secarse, las hojas grandes recubren el cogollo y lo protegen evitando que se rompan las glándulas llenas de resina.

Para hacerle la manicura a tus cogollos agarra la planta por el tronco y, mientras la sostienes boca abajo, ve cortando las hojas grandes con sus peciolos o tallitos. También puedes cortar las puntas de las hojas que sobresalgan del cogollo y no tengan resina. Cuanto más limpies el cogollo, más potente será.

Mientras manipulas los cogollos ten cuidado y no los manosees. Las glándulas de resina se rompen con facilidad y el THC se oxida.

Secado Marihuana

Secado El THC del cannabis fresco no “coloca”, es decir, no es psicoactivo. Para convertirse en marihuana fumable, la hierba tiene que secarse. El proceso de secado influye mucho en la calidad del producto final. Una hierba mal secada rascará la garganta y perderá potencia. Por el contrario, si el cannabis se seca lentamente, el sabor y la potencia mejorarán.

El cannabis se debe secar en un lugar seco, oscuro, fresco y ventilado, preferiblemente colgados. Si colgamos los cogollos cogerán una forma más redondeada que si los extendemos sobre un periódico o rejilla. Si los extiendes vuélvelos cada día para que se sequen uniformemente.

Dependiendo del clima el secado puede durar entre una y tres semanas. Si no quieres curar la hierba, manténla secando hasta que el tallo central se quiebre al doblarlo. Si piensas curar el cannabis, cuando el cogollo se sienta crujiente al tacto pero un poco húmedo en el centro pasa al curado.

El mayor peligro cuando secamos el cannabis es que aparezcan hongos. Pueden evitarse poniendo un ventilador que mueva el aire alrededor de los cogollos. Si se enmohece un cogollo sepáralo del resto para que no los contagie. Secarlo al sol directo durante al menos 24 horas debería acabar con los hongos.

Curado Marihuana

Cuanto más lento sea el secado, mayor potencia y mejor sabor tendrá la hierba. El curado consigue que la hierba se seque más despacio. Una buena forma de curar es meter la hierba en cajas metálicas o de madera (no de plástico) que se abren una o dos veces al día. De este modo la hierba se acaba de secar más despacio lo que mejora su sabor y su potencia. La duración del curado depende de cuantas veces al día abras la caja y de las condiciones del clima.

Vigila a diario la hierba en busca de moho. Las condiciones del curado pueden hacer aparecer hongos si no se va abriendo la caja para que se airee. Si aparecen, saca los cogollos de la caja y cuélgalos al sol.

Conservación

Una vez que la marihuana este bien seca (cuando el tallo se quiebra) se puede meter en tarros de cristal que cierren herméticamente y conservarla meses e incluso años sin perdida de potencia en un lugar fresco y oscuro.

La hierba pierde potencia en contacto con la luz, el aire y el calor. Por eso hay que guardarla herméticamente, a oscuras y sin altas temperaturas.

Frasco para conservar