
Marihuana Cultivo / Cultivo Exterior de Marihuana
El cultivo exterior de marihuana es más popular que el cultivo
interior en países con leyes laxas. La razón es simple: el
sol es gratis, mientras que las lámparas y la electricidad
cuestan dinero. Por este sencillo motivo, hay más
personas que cultivan al aire libre.
El cannabis es una planta fuerte, que puede cultivarse
con éxito en casi cualquier lugar. Prestando atención a
la seguridad, prácticamente cualquier área de cultivo
puede alterarse lo suficiente -a veces, con muy poco
esfuerzo- para cultivar un jardín saludable.
La marihuana es una planta de vida anual. Su ciclo oscila entre 5 y 10 meses, dependiendo de la variedad y del lugar donde nazca. Hay incluso quién planta las semillas y las deja crecer a su aire.
Lo más aconsejable, es plantar las semillas entre finales de febrero y principios de marzo, coincidiendo con la fase lunar creciente.
El Lugar
A la hora de elegir el lugar para plantar marihuana, tenemos que prestar atención a la luz, para ello debemos disponer de un lugar donde reciba cómo mínimo entre 5 y 6 horas de sol directo, preferentemente orientado hacia el sur y lejos de las miradas de extraños.
La luz varía dependiendo de la hora del día, de la época del año y de la zona donde plantamos. Es mejor el sol de la mañana que el de la tarde.
El Cannabis es sensible a los cambios del fotoperiodo de luz. Es decir, a la cantidad de horas de luz que recibe. En exterior,
es el sol el que marca el fotoperiodo.
Calcularemos un espacio de 1m cuadrado que será lo que alcance la planta adulta en exterior.
La temperatura ideal está entre los 18º y los 30º.
Si plantas en el suelo directamente, una cavada a la tierra y un poco de abono orgánico, es suficiente.
Si cultivas en maceta y has comprado tierra rica en nutrientes no hace falta abonar, o hacerlo muy moderadamente ya que el cultivador novato suele quemar la planta por exceso de abono, pero deberás cambiar la tierra cada año.
Plagas
Uno de los inconvenientes que encontramos al cultivar exteriormente, es el de las plagas.
Las principales plagas son: la araña roja y la mosca blanca. También hay limacos (babosas), orugas y pulgones. Dichas plagas atacan a todas las plantas y hay infinidad de productos de venta en los ``gardens". Allí se puede informar uno sobre su uso. Utilizar los destinados a productos agrícolas respetando el margen de seguridad recomendado. Este margen suele ser de veintiún días, por lo que es muy desaconsejable usar esprays químicos en el proceso de floración. Si las plantas afectadas son pocas, deben ser separadas y tratadas aparte.
La araña roja, es un ácaro diminuto del tamaño de un punto. Son de color rojo, marrón o negro según la variedad. Viven en el envés de las hojas llegando a formar colonias muy numerosas. Ponen sus huevos y tejen sus telas entre las venas del envés de la hoja, a los adultos se les puede encontrar también encima, dado que se mueven aunque con lentitud. Succionan el jugo de la hoja dejando una marca a modo de puntillo amarillento. Dichos puntillos en las hojas son la evidencia de la presencia de araña roja o de mosca blanca. Las arañas empiezan atacando las grandes hojas inferiores, retira las hojas atacadas y mata los individuos visibles con un algodón mojado en alcohol o con los dedos. Seguidamente pulveriza la planta con agua, la humedad les molesta, y luego aplica un spray tipo ``hogar y plantas", siempre desde abajo, ladeando la maceta para que el spray llegue al envés de las hojas. Repite la operación al cabo de una semana. Las arañas pasarán de una planta a la otra, si las plantas se tocan.
La mosca blanca actúa de forma parecida a la araña, y las huellas que deja sobre las hojas, son similares. Estas vuelan formando una nube de puntillos blancos que vuelan al agitar la planta. Es más difícil de erradicar y más fácil de extenderse.
Diversas especies de marihuana presentan resistencia frente a las plagas de araña roja y mosca blanca, y parece que la plaga no puede con la planta, y no llega a causar grandes estragos. A veces, algunas plantas se ven atacadas y otras no. Los insecticidas verdes que contienen piretrinas, ``hogar y plantas", parecen actuar bien sin demasiado peligro para nuestra salud. Se debe tener mucho cuidado con las hormigas, pues son las portadoras de pulgones y otras plagas que usan como si de ganado se tratase. Si la afección se produce al final del ciclo, es mejor no tomar grandes medidas que puedan resultar peores que el mal que pueda hacer ya la propia plaga.
Las orugas se comen los brotes y los cogollos y se eliminan mediante una bacteria inofensiva para el hombre, que se suministra a través del riego y se encuentra en el mercado. Consulta al garden.
También pueden aparecer hongos que malograrán el producto, huele la hierba periódicamente para detectar si se forman hongos.
Si ya se han formado retira las partes más atacadas y airea bien el resto, además de tener un gusto pésimo, pueden malograr el THC e incluso no se puede asegurar su no-toxicidad.
Los hongos serán retirados. Si son numerosos y atacan a las hojas, se pulverizará con fungicidas y se remediará la excesiva humedad ambiente.
A continuación daremos una receta de un insecticida casero y ecológico de fatal olor, pero de eficaces resultados:
Vaciar el contenido de dos paquetes de tabaco en un litro de agua, añadir un diente de ajo y una cebolla (el diente de ajo y la cebolla son opcionales pero aconsejables). Dejar la mezcla en un recipiente de vidrio abierto al sol, durante un par de días. Transcurrido este periodo, colar la mezcla y añadir una cucharada de jabón para vajillas biodegradable. Pulverizar las plantas una vez a la semana durante un mes. Al día siguiente de cada tres.
Otra fórmula casera de mejor olor es la siguiente:
Agua con un 5% de alcohol etílico (96), unas gotas de lejía biodegradable (10 x litro) y una cucharada por litro de jabón también biodegradable. Esta fórmula no debe ser usada sobre cogollos ya formados, pues el alcohol disuelve la resina mientras que el agua no.